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En los sistemas de filtración industrial y de tratamiento de agua, seleccionar el filtro correcto es clave para garantizar eficiencia, calidad y control de costos. Dos de las opciones más utilizadas son los filtros plisados y los cartuchos de profundidad. Aunque ambos cumplen la función de retener partículas, sus diferencias en diseño y funcionamiento determinan dónde se recomienda cada uno.

¿Qué es un filtro plisado?

Un filtro plisado es un filtro de filtración superficial, donde las partículas quedan retenidas principalmente en la superficie del medio filtrante. Su diseño en pliegues aumenta significativamente el área de filtración sin incrementar el tamaño del cartucho, permitiendo un flujo más alto y una caída de presión más baja.

Los filtros plisados se fabrican con materiales como polipropileno, poliéster o membranas sintéticas, garantizando buena compatibilidad química y filtración estable. Son ideales para sistemas que requieren control preciso del tamaño de partículas, como agua potable, alimentos, bebidas, farmacéutica o prefiltración de membranas de ósmosis inversa.

En aplicaciones prácticas, los cartuchos plisados se utilizan como unidades reemplazables en equipos industriales, asegurando fácil mantenimiento y larga duración.

Qué es un filtro plisado

¿Qué es un cartucho de profundidad?

El cartucho de profundidad funciona mediante filtración volumétrica, atrapando partículas a lo largo de todo su espesor, no solo en la superficie. Su estructura tridimensional, fabricada con fibras fundidas, hilos enrollados o espuma porosa, permite retener contaminantes de distintos tamaños y soportar cargas altas de sólidos.

Gracias a esta característica, los cartuchos de profundidad ofrecen mayor capacidad de retención y vida útil prolongada, siendo especialmente recomendables en procesos industriales con fluidos cargados de partículas o como prefiltración antes de etapas más finas.

Qué es un cartucho de profundidad

filtros plisados vs. cartuchos de profundidad

Característica Filtro plisado Cartucho de profundidad
Tipo de filtración Superficial Volumétrica
Retención de partículas Precisa y uniforme Gradual y de alta capacidad
Caída de presión inicial Baja Moderada
Capacidad de carga Media Alta
Vida útil Media Larga
Reutilización Algunas veces Generalmente no
Coste inicial Mayor Menor

En general, los filtros plisados son más adecuados para precisión y flujo constante, mientras que los cartuchos de profundidad destacan por su capacidad de carga y resistencia a fluidos muy cargados.

¿Cómo elegir entre filtros plisados y cartuchos de profundidad?

La selección depende de la carga de contaminantes, tamaño de partículas, caudal y condiciones del sistema:

  • Baja carga de sólidos y filtración fina constante → filtros plisados.
  • Alta concentración de partículas o fluidos variables → cartuchos de profundidad.

En muchos sistemas, la mejor estrategia es combinar ambos: los cartuchos de profundidad actúan como prefiltración y los filtros plisados realizan la filtración final, optimizando eficiencia y reduciendo costos de mantenimiento.

Ejemplos de aplicación de cartuchos de profundidad

Tratamiento de agua potable y municipal: los cartuchos de profundidad se usan en etapas iniciales y los filtros plisados en etapas finales para garantizar agua clara y estable.

Sistemas de ósmosis inversa (RO) y ultrafiltración (UF): cartuchos de profundidad protegen las membranas frente a altas cargas de sólidos; filtros plisados aseguran la protección fina.

Industria alimentaria y bebidas: cartuchos de profundidad en prefiltración de materias primas; filtros plisados para líquidos ya pretratados.

Química e industria petroquímica: cartuchos de profundidad para líquidos con alta carga de partículas; filtros plisados en etapas críticas de control de contaminación.

Aceites, lubricantes y pinturas: cartuchos de profundidad como filtro principal, con filtros plisados en terminales donde se requiere control estricto de partículas.

Errores comunes al elegir filtros

  1. Seleccionar únicamente por micraje sin considerar la carga real de partículas, lo que puede provocar obstrucción rápida.
  2. Ignorar la compatibilidad química y las condiciones de operación, como temperatura y presión.
  3. Tomar decisiones únicamente por el precio inicial, sin evaluar la vida útil ni los costos de mantenimiento.
  4. Usar filtros plisados directamente en fluidos muy sucios, lo que puede causar saturación prematura.

Conclusión

Tanto los filtros plisados como los cartuchos de profundidad cumplen funciones complementarias dentro de un sistema de filtración. No existe una solución universal; la clave es analizar el proceso, las características del fluido y los objetivos de filtración.

Un enfoque basado en soluciones, que combine ambos tipos de filtros cuando sea necesario, permite optimizar el rendimiento, reducir costos de mantenimiento y prolongar la vida útil de los equipos.

¿Quiere encontrar el cartucho de profundidad ideal para su sistema?

Nuestro equipo técnico puede asesorarle según su industria, condiciones de operación y requisitos de rendimiento. Contáctenos hoy mismo para recibir una recomendación personalizada y maximizar la eficiencia de su filtración.

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